| Régimen semiabierto por la puñalada a la hija del alcalde |
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Viernes, 02 de Julio de 2010 08:59 |
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| La menor condenada a tres años y medio de internamiento por apuñalar a la hija del alcalde de Béjar cumplirá dicha pena en régimen semiabierto, y no cerrado como dictó el pasado mes de marzo del Juzgado de Menores.
- El Adelanto - Así lo indicó ayer el abogado de la menor, quien señaló que la condena inicial le impedía salir del recinto por lo menos hasta la mitad de la condena, pero que la sentencia comunicada por la Audiencia Provincial permite que salga para estudiar o para trabajar si encuentra un empleo, con lo que acepta el recurso presentado por la defensa.
El letrado destacó que la menor, que fue declarada autora de un asesinato en grado de tentativa y de una falta de lesiones, se encuentra estudiando Bachillerato. En la vista celebrada el pasado 23 de junio a puerta cerrada el equipo técnico informó de que la chica ha tenido un cambio muy favorable y que ha aprobado este curso, con lo que un régimen cerrado le privaría de seguir esa evolución y supondría una regresión, añadió el abogado. |
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| El responsable del derribo niega que se encargara de la seguridad |
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Jueves, 17 de Junio de 2010 18:48 |
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| Testimonio. El Ministerio Público mantiene las penas de dos años de prisión para cada uno de los imputados. Acusación. Solicitan 700.000 euros de indemnización para la familia de la víctima.
- Tribuna - e. g. - El responsable de la demolición que se ejecutó en una obra de la calle Sol, en Béjar, en la que falleció una menor de cinco años al caerle una cornisa encima, aseguró que desconocía que fuera el responsable de mantener la seguridad en la obra. “Los temas de seguridad siempre los he dejado en manos del promotor”.
El imputado, D. G. G. reiteró que el viernes, día 14 de diciembre de 2007 – día que comenzaron las labores– acudió a la obra para llevar la máquina con la que se realizaría la demolición. En el lugar, argumentó que el contratista y promotor le dijo que “no me preocupara, que él se encargaba de cortar la calle y lo que fuera necesario pues para ello tenía personal”. Respecto a las medidas de seguridad adoptadas, reiteró que en varias ocasiones advirtió a los obreros de que cuando los niños fueran al colegio, “pararan la obra. Se lo dije a todo el mundo”.
Uno de los abogados de la acusación le informó de que en el anexo del contrato que acordó con el promotor figuraba que tenía que encargarse de las medidas de seguridad, a lo que contestó, “firme el contrato sin mirarlo”.
D. G. G. se encargó de aportar la maquinaria necesaria para el derribo y de llevar al maquinista y a un obrero –el otro acusado– para que “tuviera cuidado de que no se acercara nadie a la obra”, señaló. Respecto a la formación de L. G. G. para encargarse de adoptar las medidas de seguridad, indicó que había recibido “un par de cursos” en dicha materia. Por último reconoció que el contratista se ahorró unos mil euros al no instalar una valla en la vía, y evitar así pagar una tasa municipal”, lamentó.
El otro de los imputados, L. G. G., declaró que trabajó en la obra en calidad de “peón”. Reconoció que no le habían dado ningún curso en materia de seguridad y que “era la primera vez que desempeñaba labores de seguridad en una obra”, una función que desarrolló porque “era un obrero que tenía que hacer lo que me mandaran”. Corroboró también que “no había vallas, ni redes” que delimitaran la obra. En el momento en que ocurrieron los hechos, en torno a las 9.20 horas del 17 de diciembre, confesó que se sintió desbordado “no podía vigilar a tanta gente, había cerca de 50 personas”. También declaró que advirtió “en dos ocasiones” a la madre de la fallecida, que llevaba a la menor y a su hermano al colegio, “que se salieran del perímetro de la obra”.
La Fiscalía mantuvo las peticiones de dos años de cárcel para cada uno de los acusados, cuatro años de inhabilitación y el pago solidario, junto con la compañía de seguros de 80.000 euros –45.550 euros para la madre y 34.945 para el padre–. Mientras, los dos abogados que ejercían de acusación rebajaron la pena de tres a dos años de cárcel para L. G. G. y mantuvieron los tres años para D. G. G. Además, solicitaron una indemnización para la familia de la niña que asciende a los 700.000 euros (300.000 euros para la madre, otros tantos para el padre y 100.000 para el hermano). |
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| Herida una mujer de 59 años en la calle libertad |
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Jueves, 17 de Junio de 2010 08:16 |
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| - Tribuna - A las 11.44 horas, en la calle Libertad, a la altura del número 1, en Béjar, una mujer de 59 años de edad, cuya identidad responde a las iniciales G. M. P., sufrió lesiones tras ser arrollada por un turismo. Tras recibir las primeras atenciones médicas, fue evacuada en ambulancia al Hospital Virgen del Castañar. |
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| El fiscal pide 4 años de cárcel por la muerte de la niña que le cayeron cascotes de una obra |
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Lunes, 14 de Junio de 2010 15:10 |
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| - EFE - El Ministerio Fiscal solicita provisionalmente una pena de cuatro años de prisión para los responsables de una obra que se llevó a cabo en Béjar (Salamanca), de la que cayó un trozo de cornisa el 17 de diciembre de 2007 que originó la muerte instantánea de una niña de 5 años.
Según el escrito de calificación del fiscal, al que ha tenido acceso Efe, los dos supuestos responsables del accidente fueron D.G.G., como dueño de la empresa que realizaba el desmonte de un edificio, y L.G.G., como el trabajador encargado de impedir que pasaran personas por el lugar del suceso.
El fiscal considera a los dos acusados como autores de un delito de homicidio por imprudencia profesional grave por lo que, además de la pena de prisión, solicita para D.G.G. otros cuatro años de inhabilitación especial para el ejercicio de "labores de derribo y desescombro" y a L.G.G. dos de inhabilitación para realizar "labores de vigilancia y cautelas".
El suceso se produjo el 17 de diciembre de 2007, a las nueve de la mañana, cuando la niña de 5 años se dirigía al colegió Marqués Valero de Béjar junto con su madre y, al pasar por la calle Sol, cayó un trozo de cornisa de la obra que se realizaba en un edificio, lo que supuso la muerte inmediata de la pequeña.
Tanto el fiscal como la acusación particular insisten en que, en el proyecto de obra, se exigía "la necesidad de tener especial cuidado para que no cayeran piezas ni escombros a las propiedades colindantes o vía pública" además de delimitar el área "de trabajo para limitar el paso de personas bajo dicha zona".
Por ello, los abogados de la familia de la niña reclaman que a D.G.G. se le impongan cuatro años de prisión y a L.G.G. tres por el delito de homicidio imprudente.
Además, tanto la Fiscalía como la acusación particular exigen 80.000 euros y 700.000 euros, respectivamente, en concepto de indemnizaciones.
Por su parte, los abogados defensores de los dos acusados consideran que son inocentes y que los responsables del accidente "deberían ser" los directivos de la empresa promotora y que contrató la obra de desescombro.
El juicio tendrá lugar mañana martes en el Juzgado de lo Penal número dos de Salamanca. |
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